De Piura a Cabo Blanco.
21, 28, 29, 30-11-07
Trujillo, Perú.
Facundo Mattos: fmattos@pedalporlapaz.com
27-11-2007


El trayecto desde Trujillo a Chiclayo fue bastante duro pero no por las condiciones del camino sino por dolores en la rodilla. Fueron 220km y al ritmo que venía pensaba hacerlo en 2 días, pero por las molestias lo tuve que hacer en 4.
Descansé un poco en la ciudad pero las piernas quedaron resentidas y el próximo tramo del viaje sería hasta la ciudad de Piura, de la que me separaba el desierto de sechura, 250km de camino bajo el sol sin pueblos hasta la meta y que con mi estado débil tendría que hacerlo en 5 días acampando y cargando muchas provisiones, sin contar el sol abrasador.
Por ello que al igual que en la gran montaña de Tarija en Bolivia, decidí por segunda vez en el viaje subir la bici a un camión y saltear esta etapa. Así llegué a Piura y mis piernas me lo agradecieron.

28-11-2007


Desde Piura ya con Clementina hice un tramo corto de 40km hasta la pequeña ciudad de Sullana.
29-11-2007

Un esfuerzo de 87 km con bastante viento en contra y avancé hasta Talara, una ciudad costera que aloja una gran refinería. Toda esta zona árida del norte peruano se dedica a la extracción de petróleo, por eso es normal encontrar gran cantidad de máquinas extractoras al costado del camino o ver varias plataformas oceánicas frente a la costa.
30-11-2007


A medida que me acerco a la línea del ecuador el sol se pone cada vez más intenso, opte por una solución bastante simple para soportar el calor... cero pelo.


Este pequeño pueblito de no más de 30 casas es conocido por la buena pesca que brinda su mar. Aquí se pescó en 1953 el merlín negro mas grande que haya salido del agua con una caña, una pieza de 710km. Hoy en día no salen tan grandes pero las buenas chances continúan y desde luego no es raro encontrar un filete de pez espada en algún bar sobre la playa.

Continué camino costero y pasaron 57km cuando una cuesta en bajada mortal me dejó en las orillas de Cabo Blanco. Alcancé la velocidad de 66km/h.

También surfistas suelen recurrir a este punto para disfrutar de la altura y longitud de las olas.
Yo aprovecho para descansar, disfrutar de la brisa y el sabor a mar de este paraíso.