..."Facundo Mattos es un adicto empedernido. Lleva dos años entregado en cuerpo y alma a consumir una droga que lo mantiene vivo. Vendió todo, desde la patineta hasta la computadora, para seguir sus instintos y golpearse con realidades deprimentes que jamás imaginó conocer en su tranquila vida de ciudad.
Poco le importó lo que le dijo su papá, mamá y hermanos. ¿A qué adicto le importa lo que diga su familia? Lo suyo fue arrebato, ímpetu y vehemencia para conseguir esa fuente de energía (dixi Estopa) que le ha cambiado la vida en 180 grados."...
..."Antes de caer en las garras de esa droga, que por cierto es especial, era un chico normal con un futuro prometedor en la ciudad más europea de Sudamérica, Buenos Aires. La empresa dedicada a ala venta de computadoras y al diseño de páginas web, que abrió en la capital argentina con un socio, marchaba viento en popa; pero un furor lo obligó a sucumbir a las tentaciones de una actividad que ha transformado al mundo y a través de la cual nos conocemos a nosotros mismos y al resto: VIAJAR.
Esa es su droga y la energía que lo mantiene vivo. "Viajar es terriblemente adictivo", dijo una mañana, luego de recorrer a punto de pedal más de 6 mil 500 kilómetros en bicicleta, a un grupo de alumnos de la Universidad Privada Antenor Orrego (Upao). Todos le creyeron.
Su adicción por el viaje es poco ortodoxa: lo hace en bicicleta. En septiembre del 2005 salió de casa con la intención de recorrer a punto de pedal la parte norte de su país; pero después de más de dos años continúa pedaleando.
"Yo quería conocer muchas cosas, salir, golpearme, experimentar otras realidades, por eso decidí dejar todo en Buenos Aires, vender todo -hasta el auto- comprar la bici, viste y salir a pedalear", contó como si planificara un paseo de fin de semana."... |